jueves, 25 de diciembre de 2014

James Joyce que estás en los cielos


En el principio ya existía la Palabra, y la Palabra estaba junto a Dios, y la Palabra era Dios. La Palabra en el principio estaba junto a Dios. Por medio de la Palabra se hizo todo, y sin ella no se hizo nada de lo que se ha hecho. En la Palabra había vida, y la vida era la luz de los hombres. La luz brilla en la tiniebla, y la tiniebla no la recibió. Surgió un hombre enviado por Dios, que se llamaba Juan: éste venía como testigo, para dar testimonio de la luz, para que por él todos vinieran a la fe. No era él la luz, sino testigo de la luz. La Palabra era la luz verdadera, que alumbra a todo hombre. Al mundo vino, y en el mundo estaba; el mundo se hizo por medio de ella, y el mundo no la conoció. Vino a su casa, y los suyos no la recibieron. Pero a cuantos la recibieron, les da poder para ser hijos de Dios, si creen en su nombre. Éstos no han nacido de sangre, ni de amor carnal, ni de amor humano, sino de Dios. Y la Palabra se hizo carne y acampó entre nosotros, y hemos contemplado su gloria: gloria propia del Hijo único del Padre, lleno de gracia y de verdad. Juan da testimonio de él y grita diciendo: «Éste es de quien dije: "El que viene detrás de mí pasa delante de mí, porque existía antes que yo."» Pues de su plenitud todos hemos recibido, gracia tras gracia. Porque la ley se dio por medio de Moisés, la gracia y la verdad vinieron por medio de Jesucristo. A Dios nadie lo ha visto jamás: Dios Hijo único, que está en el seno del Padre, es quien lo ha dado a conocer.

San Juan (1,1-18)

martes, 16 de diciembre de 2014

Proteo




y al cerrar los ojos la llovizna maquilla mi alma
y escucho el rugir del dios de otros
y el lodo marino cruje
y le digo no gimas

yo estuve aquí entre las páginas

y no los abras
y huele las epifanias de las meretrices de Howth
de las matronas del sur

el viento susurra palabras
 y me convierto en furia
epifanías que huelen a ahogado

arrecia y me engulle
entender sin entender
engendrado no creado
de la misma naturaleza que el padre

oscura y pastosa tu arena
no soy de aquí pero si
por quien todo fue hecho
ítaca pulsas
que por nosotros los seres
bajó del cielo

 y las torres rojas y blancas no estaban en los poemas
y algo flota sobre el agua
y será el  Pool Beg

y espanto a los pájaros negros
y el faro será mi amigo
por los siglos
y se rompen las conchas
de los siglos

y lo visible y lo invisible
ineluctable


suena el gong
  


sábado, 29 de noviembre de 2014

Ulises, Episodio III, Proteo. Son las 11 de la mañana en Sandymount Strand.




   INELUCTABLE modalidad de lo visible: al menos eso, si no más, pensado con los ojos. Marcas de todas las cosas estoy aquí para leer, huevas y fucos marinos, la marea que se acerca, esa bota herrumbrosa. Verdemoco, platiazulado, herrumbre: signos coloreados. Límites de lo diáfano. Pero añade el: en los cuerpos. Entonces, se daba cuenta de ellos, de los cuerpos, antes que de ellos coloreados. ¿Cómo? Dándose coscorrones contra ellos, seguro. Tranquilo. Calvo era y millonario, maestro di color che sanno. Límite de lo diáfano en. ¿Por qué en? Diáfano, adiáfano. Si puedes meter los cinco dedos a través de ella, es una puerta. Cierra los ojos y ve.

Nos enfrentamos de nuevo al flujo de la conciencia de Stephen, quien piensa en la teoría de la percepción de Aristóteles. Para Aristóteles, la ineluctable modalidad de lo visible es el color.
Las marcas de todas las cosas, The Signatures of All Things, del místico alemán Jacob Boehme, nos dan la mano y nos perdemos. No importa, Escuchemos el sonido de las palabras sin entenderlas, escuchemos los ecos en la bóveda de nuestra alma. Estamos aquí, en el límete de lo diafano, para ver los colores y la descripción física de Arístoteles. Maestro di color che sanno, es llamado por Dante Aligheri, en el Infierno. Maestro entre los que saben.
¿Adiáfano? Opaco. 

El viento y la lluvia azotan los ocres y dorados y las ramas desnudas asustan a las palomas, qué buena tarde para meterse en lios.

Feliz fin de semana.


jueves, 27 de noviembre de 2014

Reunión de la Bloomsday Society



Hoy nos reunimos para analizar el Episodio II de Ulises, de James Joyce, en la biblioteca del Círculo Catalán, Plaza de España 6, de 19:00 a 21:00. Esperamos que hayáis confirmado vuestra asistencia.
Después de la lectura, aquellos que lo deseen, están invitados al concierto (gig) de Claire Diamond, en El Gato Verde, Lavapies, calle Torrecilla del Leal 15, 28012 Madrid.